A oro, incienso y mirra,
a ilusión de un regalo en la mañana
a sorpresa inesperada
alimento de paz y sosiego.
A alegría incontenida
a pasión del nuevo día
a orgullo de felicidad
inesxitencia de maldad.
A un eclipse inconcebido
a panterita consentida
a unos ojos inocentes
que descubren mariposas.