Como tocar un reflejo en un espejo, la soledad acompañada, sin nudos de corbata, sin espacios del vacío.
Idas y venidas, llegadas ausentes y esperanzas consumadas, la luz de un nuevo día y la brisa en tu mirada.
Un despertar incongruente, un querer en el cariño, un abrazo transparente y una inocente despedida.
Un sentimiento ya olvidado, un recuerdo pasajero, que no duele, que lo veo, que pasa y ya no es mío, sino tuyo.