La luna al mediodía,
Un café por la mañana,
apenas sin cafeína,
un sinsabor sin decir nada.
Una agonía de abrazos,
unas miradas furtivas,
unas manos que se atan
para correr en la maleza.
Un jarrón que se compone,
en un túnel sin su tiempo,
unos espejos sin reflejo
y una noche sin su luna.