Y se hizo el silencio. Y a continuación el vacío, el vacío por no tenerte, una ausencia acompañada y una mentalización de realidades deseadas.
No sé si es consuelo, autoengaño o complacencia, excusas de esperanzas para sentirte más adentro.
Mentalismo indestructible con halos de fe e intentos de razón. Es ausencia acompañada para evitar el despertar helado y el vacío impenetrable.